FASES DE OCUPACION SISTEMÁTICA DEL ISLAM DE NUEVAS TIERRAS

By jaime271

OBSERVEN LAS FASES DE OCUPACION SISTEMÁTICA DEL ISLAM DE NUEVAS TIERRAS :

En un primer tiempo, la comunidad musulmana instalada en un territorio extranjero, al encontrarse en minoría, debe practicar el “Dar al-Sulh”, la “paz momentánea”, para que los infieles, en su ignorancia e ingenuidad, permitan el proselitismo islámico en su propio suelo, sin exigir ninguna reciprocidad en tierras musulmanas. Es la etapa que vivimos actualmente en Europa, que hace creer que un Islám laico y europeizado es posible.

En un segundo tiempo, cuando la implantación de la comunidad islámica está confirmada, entra en juego el imperativo de la conquista y de la violencia. Es el “Dar al-Harb”, donde la tierra de la infidelidad se convierte en “zona de guerra”, y en la cual toda resistencia a la implantación del Islám debe ser aplastada, ya que su número suficiente hace posible que los musulmanes abandonen la prudencia de los primeros tiempos de la conquista. Esta es la fase que no tardaremos en vivir: ya estamos viendo las premisas.

La tercera etapa es aquella en la que los musulmanes acaban por dominar. Es el “Dar al-Islam”, el “reinado del Islám”. Los judíos y los cristianos son tolerados como minorías, sujetos a un derecho inferior como “dhimmis” (“protegidos”) que les sustrae la mayor parte de sus derechos civiles; los paganos politeístas (“idólatras”) y los ateos son perseguidos, y toda la población debe someterse a las reglas sociales del Islám. Los no-musulmanes no pueden beneficiarse de una posición social dirigente. En Marruecos, donde los cristianos eran tolerados y los judíos protegidos, ambos tienen ahora el mismo status de protegidos al finalizar el protectorado francés, aunque allí no se produjo ninguna guerra como en Argelia
La mayor parte de los europeos no se han dado cuenta, especialmente los islamófilos y los inmigracionistas, ya que ninguno de ellos ha leído jamás el Corán, ni habla árabe, ni han puesto jamás sus pies en país musulmán alguno, ninguno de ellos vive en una ciudad con mayoría musulmana. Para ellos, el Islám, y toda la inmigración, son hechos abstractos, lejanos, simpáticos. Son gentes que viven una vida propia de las clases descomprometidas, virtual, alejada de la realidad; son gentes que se derrumbarán ante la realidad que se aproxima.
BREVE RESUMEN DEL ISLAM EN LO QUE NOS AFECTA :
El Islám está fundamentalmente atormentado por la idea de la guerra santa. Los conceptos de muerte, de venganza, de exterminio, de matanza son constantes en el Corán. Quienes hablan del Islám como una religión de paz y de cohabitación son precisamente aquellos que ignoran el Islám. (…) Se pretende hacer creer que existen un fundamentalismo extremista y un Islám civilizado. Se olvida que el mismo “Islám civilizado” puede en cualquier momento devenir bárbaro, pues el Corán se esmalta con apelaciones a muerte contra los infieles o los traidores. El “no matarás” es una prescripción desconocida entre los musulmanes. Para mostrar que no hablamos de fantasmas o de acusaciones malevolentes, veamos algunos pasajes del Corán, ampliados con unos comentarios.

Sura 2, versículo 190:

“Y combatid en la senda de Dios a aquellos que os combaten”; sura IX, versículo 5: “…Y matadlos donde les encontréis, cazadlos, sitiadlos, preparadles toda clase de emboscadas”.

Aquí se encuentra la justificación del mártir, una de las bases fundamentales del terrorismo islamista:

“Que seáis muertos o que seáis matados, sí, es con Dios con quien os reuniréis. No penséis como en difuntos a los que han muerto en la senda de Dios (la guerra santa), al contrario, viven al lado de su Señor. Porque la vida presente no es sino un objeto de goce engañoso. Aquellos que están expatriados, aquellos que han sido expulsados de su residencia, que han perseguido Mi sendero, que han combatido y que han sido muertos, Yo les haré entrar en el paraíso” (sura 3, versículos 158, 169, 185, 195).

El morir en el nombre de Dios es la certidumbre de obtener el paraíso. La fuerza del Islám reposa en estos simplismos brutales.

He aquí otros versículos, recogidos de las suras 4, 5, 8, 9, 17, 33, 47 (…)

“A quienquiera que combate, tanto si muere o vence, Nosotros le daremos un gran salario. No cojas amigos entre los infieles hasta que ellos acepten la senda de Dios. Pero si ellos se vuelven de espaldas, matadles entonces y donde les encontréis” (Se resalta la total ausencia de sentido del honor y la apología de la vileza al servicio del Dios recompensador).

“Por consiguiente, si ellos no quedan neutros ante vuestras consideraciones, no les tenderéis la paz y no les daréis la mano, sino que les matareis allá donde les encontréis. No son iguales los creyentes que se quedan sentados y los que luchan en la senda de Dios”.

Aquí se puede ver, en esta afirmación de la superioridad intrínseca del mudjadín, que la guerra santa es una etapa permanente, casi obsesional. El musulmán que combate, que milita, es superior a aquel que se contenta con practicar su fe

Este es el verdadero Islam , religion de “Paz” y terror.

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